El atractivo de los museos Vaticanos

Los Museos Vaticanos son, sin ningún tipo de duda, uno de los principales atractivos turísticos de Roma. Cada día, centenares de personas recorren los pasillos de esta galería para acabar descubriendo una de las obras de arte más populares: la Capilla Sixtina. Un museo que ha visto incrementar sus visitas gracias al que se considera “el efecto Bergoglio”. En otras palabras, la elección del nuevo Papa ha propiciado el incremento de la media de visitas por año a los Museos Vaticanos. En concreto, en 2013 un total de 5.459.000 personas accedieron a la colección del Vaticano. Y es que entre las paredes de este museo se recogen siglos de historia.

El año 1503, coincidiendo con el inicio de su papado, Juli II empezaba una colección privada de esculturas que se convertiría en el que es hoy uno de los museos más importantes del mundo. Emperò, los Museos Vaticanos no nacieron como tal hasta los pontificados de Climent XIV y Pius VI. Los Papas fueron, de hecho, los primeros a poner a disposición del público galerías de arte propias. A lo largo de los siglos XIX y XX, el museo fue incorporando otros estàncies dedicadas al arte etrusco y egipcio y, finalmente, se completó con obras cristianas, judías y profanas.

museos VaticanosLa gran galería del Vaticano se ha creado en base de muchos papados diferentes. Algunos de estos pontífices son ahora recordados por gestos que han trascendido en la historia. Es el caso de Pius XI (Papa entre los años 1922–1939), que protagonizó uno de los acontecimientos más recordados, cerrando las puertas de los Museos Vaticanos durante la visita de Hitler a Roma. El dictador alemán, que había pedido visitar la galería, se encontró con las puertas del museo cerradas. A la vegada, Pius XI se trasladó a Castel Gandolfo en una clara reivindicación contra la persecución nazi de la Iglesia Católica.

En aquella ocasión, Hitler perdió la posibilidad de admirar obras de la Antigüedad Clásica como el grupo escultórico “Laocoont y sus hijos” o la original copia de mármol de “Augusto de Delgada Puerta”. Pero también arte de los genios florentins Leonardo da Vinci, Michelangelo y Raffaello. La Pinacoteca, inaugurada en 1932, conserva el enigmático e inacabado cuadro “Santo Jeroni en el desierto”, entre otras muchas pinturas. Aunque si los Museos Vaticanos se han convertido en casi la meca de los amantes de las bellas artes, es en gran parte por los frescos de las Salas de Rafael y la brillante “Escuela de Atenas”, y sobre todo por la espectacular Capilla Sixtina, que condensa en una única sala el mejor talento del Renacimiento italiano.

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